Escritura

Feedback de clientes — cuando “no sé de diseño” esconde sensaciones que sí importan

Silvia3 min de lectura
Conversación entre cliente y diseñador en revisión de proyecto

En revisión de diseño escuchamos frases que suenan vagas: “esto se ve vacío”, “no me da confianza”, “está cargado”. Quien las dice suele anticipar la disculpa: “yo no sé de diseño”. Y tiene razón en la superficie: probablemente no maneja vocabulario de tracking, escala modular o contraste AA. Pero eso no significa que esté mintiendo. Muchas veces está describiendo algo real con el único idioma disponible.

El diseño profesional y el día a día del negocio no comparten manual. Si escuchás solo la forma en que lo dice, perdés lo que le está pasando por dentro. La sensación suele llegar antes que el concepto. “No me cierra” puede ser mezcla de color, jerarquía, foto, ritmo y una sensación de amateur sin que la persona sepa separarlo.

De la frase vaga al mapa de sensaciones

Traducir no es empujar la culpa al cliente ni hacer una tabla rígida de sinónimos. Es convertir incomodidad en hipótesis verificables: si dice “vacío”, puede estar pidiendo foco, jerarquía o un punto de anclaje visual. Si dice “sin confianza”, quizá falta consistencia entre piezas, detalle tipográfico o coherencia entre lo que promete el titular y lo que muestra el cuerpo. Si dice “cargado”, a menudo hay que revisar escala, aire o cantidad de ideas compitiendo en el mismo espacio.

Cada contexto manda: la misma palabra no siempre tiene la misma solución. Lo potente es tratar la frase imprecisa como señal, no como veredicto personal.

Por qué las revisiones se alargan

Es tentador tocar solo la superficie: mover un bloque, cambiar una fuente, “dar un poco más de aire”. A veces alcanza. Otras el problema era la lectura, la confianza o la coherencia entre puntos de contacto, y el parche visual no llega al fondo. Ahí el ida y vuelta se multiplica sin avanzar.

Una práctica simple: cuando caiga una frase difusa, repetila sin ironía y preguntá en qué situación concreta apareció. “¿Fue al abrir la web desde el móvil? ¿Al compararnos con otro proveedor? ¿Al enseñárselo a alguien más?” Ese contexto suele ser el verdadero brief.

El cliente no es la audiencia final

Quien contrata valida y paga; pero afuera hay gente que debe entender la oferta rápido. Escuchar sensaciones es arranque; el cierre es volverlo mensaje claro para esa audiencia externa. A veces ese paso se pierde en el ida y vuelta interno.

Si liderás proyectos de marca o digital, puede ayudarte acordar con el estudio qué tipo de feedback es útil en cada fase (exploración vs. cierre) y qué nivel de variación ya está dentro del alcance—algo que en Escarlet dejamos explícito en los combos y planes.

  • Pedí ejemplos de referencias que “sí” y “no” representan para ellos, aunque no sean del mismo sector.
  • Anotá palabras repetidas en varias revisiones: suelen converger en un eje (confianza, simpleza, premium…).
  • Cerrá cada ronda con una decisión explícita (“mantenemos esta jerarquía, ajustamos solo fotografía”) para no reabrir lo ya resuelto.

Para ver cómo encaja con vuestro ritmo de trabajo: proceso Escarlet o contacto.

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