Una web “que funciona” técnicamente puede estar frenando tu crecimiento comercial. Rediseñar no es cambiar colores. Es realinear mensaje, estructura y conversión.
Señales típicas
- Recibes tráfico, pero casi no llegan contactos cualificados.
- Tu oferta cambió y la web sigue contando otra historia.
- La versión móvil tiene fricción y abandono alto.
- No puedes escalar contenido o servicios sin romper estructura.
Si te reconoces en varios puntos, seguramente es momento de un rediseño profesional. Puedes ver rangos y alcance.